La primera aeronave en aterrizar a las 7:05 a.m. fue el avión Casa 295 de la Avanzada Presidencial que llegó para coordinar la agenda del presidente de la República, Juan Manuel Santo, que tiene previsto su arribo a la isla hacia las 2:00 p.m.
Con esta apertura se abre paso la posibilidad de comenzar a evacuar hacia el medio día de hoy a los más de cuatro mil pasajeros represados por el cierre del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla, tras el accidente del lunes pasado.
Igualmente se abrió la operación para la vecina isla de Providencia cuyas aerolíneas operadoras, Satena y Searca Decameron, comenzarán a evacuar a los más de 150 pasajeros represados con dos pequeñas aeronaves con capacidad para 19 pasajeros cada una.
Agotadora jornada
Tras una agotadora jornada con grúas especiales traídas desde el puerto marítimo de San Andrés y montacargas se logró realizar la remoción del fuselaje partido en tres del avión de Aires HK 4652 accidentado en la madrugada del lunes pasado.
“Lo que sigue ahora es el barrido y lavado de la pista a cargo del Cuerpo de Bomberos, los infantes de Marina y un buen grupo de colaboradores que han acompañado las labores logísticas del personal del aeropuerto desde el primer día”, informó un vocero autorizado del Consorcio de Aeropuertos de San Andrés y Providencia (Casyp)
Finalizó evacuación de pasajeros de avión accidentado
Según la Aerocivil, la evacuación de los pasajeros del vuelo 8250 finalizó en la noche del martes y ahora se procederá a trasladar a los viajeros que estaban en el archipiélago y se vieron afectados por la restricción.
Se espera que el sábado 21 de agosto termine el traslado de la totalidad de los pasajeros afectados por la reprogramación de sus vuelos.
La Fuerza Aérea dispuso dos aviones Hércules para llevar a Barranquilla a pasajeros que sufrieron lesiones, pero ya fueron dados de alta, así como a los que se encontraban represados sin poder viajar porque las operaciones fueron suspendidas hasta que no se retiren los pedazos del avión Boeing 737-700.
En la tarde del martes llegaron a Barranquilla seis de los heridos. El primero de ellos, Martín Simón Quintero, un bebé de seis meses con fracturas en el cráneo y en una de sus piernas. Llegó en brazos de su madre, Martha Rodríguez, y acompañado de sus dos pequeños hermanos, la señora que los cuida y su padre, Andrés Quintero.
Las pesquisas para esclarecer los hechos arrancaron no sólo con la recolección de información en el mismo sitio del siniestro, sino con las entrevistas a la tripulación, a los operadores de la torre de control y al equipo de rescate que atendió la emergencia.
Dentro de la recolección de la información está el procedimiento de la evaluación de las cajas negras del avión, que si bien estaban en el mismo sitio del accidente, se trasladan a laboratorios de Estados Unidos.
El avión accidentado, que comenzó a operar en el 2002, tenía 20.000 aterrizajes, y se considera que la vida útil es de 60.000.
En la noche del martes, el Comité Investigador, integrado por la Aeronáutica Civil, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación (también de Estados Unidos), la Boeing y Aires, terminó la recolección de evidencias en la pista y desde este miércoles al mediodía se reanudará la operación normal del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés.
El director de Servicios para la Navegación Aérea de la Aerocivil, coronel Héctor Luis Carrascal, explicó que las operaciones en esa terminal aérea se redujeron a aviones de hélice y se restringieron para jet.
Niña de 11 años, grave en Bogotá
María Camila Angarita, de 11 años, permanecía el martes en el hospital Simón Bolívar, en estado crítico y con pronóstico reservado, según el reporte de la Secretaría de Salud.
La pequeña tiene trauma cráneo encefálico severo y permanece en la unidad de cuidados intensivos.
“Está en coma inducido por 72 horas”, informó el Distrito en un comunicado de prensa. En total, en la red pública y privada de hospitales y clínicas de Bogotá se atienden 43 heridos (el martes llegaron 30) del accidente del avión de Aires, en San Andrés.
Otras dos personas delicadas, al cierre de esta edición, eran Alicia Inés Herrera, de 52 años, quien está en la Clínica Colombia, y el ciudadano alemán Deush Lucas Red, quien permanece bajo observación en la Shaio.
El equipaje, el otro lío
Los 131 pasajeros que iban en el avión de Aires accidentado en San Andrés el lunes festivo en la madrugada no han recibido aún lo que quedó de sus equipajes.
Así lo relató el martes María Carolina Carrillo, ex directora general administrativa de la Cámara de Representantes, quien iba con su novio en el vuelo a celebrar su cumpleaños en la isla.
Afirmó que, por una disposición de la Aeronáutica, su equipaje se encuentra en poder de Aires y no será entregado hasta que concluyan las investigaciones del accidente.
Esta abogada recuerda que, minutos antes de que el avión se partiera en tres pedazos, escucharon las indicaciones de costumbre de la tripulación para poder aterrizar.
“Yo no sentí ningún movimiento fuerte. Fue algo intempestivo, pero sí se sintió una energía. No sabría decir si fue un rayo”, declaró Carrillo.
El martes, igualmente, se conoció el testimonio del joven Cristian Enrique Torres Malaguer, aprendiz del Sena, quien se encontraba en la isla perfeccionando su inglés.
Contó que iba a regresar a Bogotá en el mismo avión que se accidentó. Recordó que en San Andrés había mal clima, pero anotó que no se cancelaron los vuelos. “Estaba lloviendo muy fuerte y relampagueaba mucho. De un momento a otro sentimos un estruendo. Luego, el personal del aeropuerto salió corriendo y llegaron ambulancias”, aseguró.
Familia de única víctima dice que ella no murió de infarto
CALI
Los hijos de Amar Fernández de Barreto no creen que a ella le haya fallado el corazón en el accidente del avión de Aires. Un dictamen forense confirmaría razones de sus dudas.
A sus 70 años, Fernández fue la única víctima mortal del accidente de San Andrés. Sus allegados conocieron que el informe de Medicina Legal en la isla indicaría que sufrió desprendimiento de hígado y ruptura de la aorta.
“A mi hermana Paola, quien iba con ella, le informaron eso como la causa de su muerte inmediata”, dijo su hijo Alexánder en Cali.
Doña Amar, quien cumplió 70 años en julio, sacaba tiempo para practicar deporte y participar en un grupo de oración. También seguía atendiendo su taller de confecciones.
El viaje a San Andrés era un sueño y un regalo familiar para ella y su esposo, Luis Carlos Barreto, con quien se casó hace más de 50 años y con quien crió a sus ocho hijos. “Fue su único novio y la idea era que conocieran y disfrutaran de la isla”, dijo Alexánder.
El matrimonio se le apuntó al paseo porque irían su hija Paola, el esposo de ella, Alfredo, y el hijo de estos, Sebastián, de 7 años.
El accidente los dejó a todos aturdidos y angustiados, contó Paola, quien sufre una dolencia en la cadera.
Don Luis Carlos tiene un golpe en la espalda y no se ha recuperado. El esposo de Paola sufrió algunas contusiones y al niño le pusieron un cuello ortopédico.
Anoche, la familia gestionaba la llegada del féretro, mientras que Liliana, otra hija, atendía los trámites ante Aires en Bogotá. Esperan que el vuelo no tenga que pasar por Barranquilla sino que llegue directo al aeropuerto Alfonso Bonilla, en Palmira.
A doña Amar la extrañarán sus 10 nietos y sus 3 bisnietos.
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